¿Qué entendemos por talento? – Blog de Empléate
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¿Qué entendemos por talento?

Miguel de Cervantes, Leonardo da Vinci o Louis Pasteur tenían talento. ¡No hay duda de ello! Pero cuando hablamos del talento que requieren las empresas para innovar y poder adelantarse al mercado, no hacemos referencia a ese tipo de talento genial. Nos referimos a otra clase, al que caracterizó por ejemplo a Pelé, a Francisco de Miranda o a Von Karajan y que contribuyó a que alcanzaran resultados superiores, un equipo de fútbol, un ejército o una orquesta, en definitiva, una organización.

Mientras que Leonardo da Vinci pintó a la Gioconda, Pelé no ganó en solitario el Mundial de fútbol. Lo hizo con un equipo. Sin el resto de sus compañeros, no tan conocidos como él, no hubiera sido posible tal victoria. Si Pelé, hubiera jugado en un conjunto de tercera división, seguro que también habría destacado, pero sus actuaciones y sus resultados no hubieran sido tan brillantes. Eso es lo que define a los profesionales y a las organizaciones con talento. Los primeros alcanzan resultados o colaboran a su consecución. La organización, facilita que el talento de las personas que la constituyen se libere, aporten al máximo su valor como empleado y colaboren a generar talento organizativo.

En definitiva, aunque el diccionario de la lengua defina al talento como una capacidad individual, más vinculada a la inteligencia, nos vamos a referir a aquél que necesita de una organización para desarrollarse plenamente y que va más allá de la inteligencia lógico matemática.

Los profesionales con talento no son sólo los extraordinarios, como lo era Pelé, si no, todos aquellos que contribuyeron a que Brasil ganara los Mundiales de fútbol. De esta manera, definimos al profesional con talento como un profesional comprometido que pone en práctica sus capacidades para obtener resultados superiores en un entorno. En otras palabras, es la materia prima que constituye el talento organizativo.

En ninguna colección de numismática del mundo es posible contemplar un talento. No porque no se haya encontrado todavía sino porque nunca ha sido una moneda, pese a lo que tradicionalmente se piensa. El talento era una unidad ponderal (25,5 gramos), proveniente de Babilonia que se utilizaba como tipo de cambio en las transacciones en la Grecia antigua.

Su evolución terminológica y el hecho de asociarlo con una moneda, se debe a la Biblia. En una de sus parábolas, se narra cómo un mercader tenía tres criados a los que les repartió cinco, tres y un talento antes de partir de viaje. Mientras los dos primeros los invirtieron e incrementaron el importe asignado, el último lo escondió y conservó la misma cantidad. Cuando volvió el mercader, alabó a los primeros y reprendió al tercero, ¿El motivo? En términos económicos, porque no había alcanzado resultados pese haber tenido el potencial. Pues bien, definimos al profesional con talento, como aquel que alcanza resultados superiores dentro de una organización. Lo sugiere de alguna manera la Biblia: talento = resultados.

Por: Reiter

Fuente: Gestión del Talento, Pilar Jericó (2001).

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