Minimiza los descuentos, maximiza el valor a tu trabajo – Blog de Empléate
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Minimiza los descuentos, maximiza el valor a tu trabajo

Es usual que cuando se desempeña algún oficio o se ofrecen diversos servicios a alguien más, alguien salga con una expresión conocida por todos y en ocasiones nada agradable: “yo conozco a alguien que lo hace por menos”. Ciertamente habrá quienes hagan lo que tú y cobren menos, sin embargo, eso no es garantía de que los resultados serán óptimos, por algo dicen por ahí que lo barato sale caro.

Sin duda el mundo está repleto de mercenarios de los negocios que quieren que otros ofrezcan su trabajo por prácticamente nada, de este modo pueden beneficiarse al máximo, sin embargo, la decisión de permitir que esto suceda está en tus manos y dependerá de ti. Con esto no queremos decir que hay que irse al extremo y comenzar a cobrar un monto excesivo por lo que se hace, sino que ese monto se adecúe a la realidad del mercado y represente los conocimientos de cada persona.

La clave acá es darle valor a lo que se hace, no siempre resultará sencillo, pero se puede lograr. Asignarle un precio al trabajo puede llegar a ser una tarea azarosa, pero fundamental; es como caminar en una cuerda floja sobre el precipicio donde hay que tratar de mantener el equilibrio entre una rentabilidad demasiado baja o perder la licitación, recuerda “quien negocia con hambre, se queda con las migajas”.

Si hay algo que nos ha enseñado la economía conductual es que solemos estar desequilibrados al ser más reactivos a las pérdidas que a las ganancias, factor que nos hace caer con frecuencia en conceder rebajas. Si bien dar rebajas de vez en cuando no es algo negativo, hacerlo de manera desequilibrada juega en contra de la economía personal.

¿Qué se puede hacer entonces?

Uno de los primeros pasos es olvidarse del precio y enfocarse en el valor. Escuchamos con frecuencia que hay que “agregar valor”, pero no sabemos cómo hacerlo ni tenemos tiempo, ya que generalmente vivimos corriendo y nos toca tomar una decisión pronto, antes de que alguien más te arrebate la oportunidad al cobrar menos que tú.

Aprendamos a darle valor al talento. Lamentablemente vivimos en una sociedad que desvaloriza los talentos. Sí, puedes hacer descuentos desde la generosidad y sin quebrarte ante la desesperación, pero lo ideal es que aprendas a cotizar al alza tu esfuerzo, es decir, que la gente te conozca y te contrate por lo bueno y especial que eres en lo que haces y no porque cobres barato.

Saber que el otro necesita eso que solo tú puedes ofrecerle, es clave para construir el valor. Cuando reconoces que tienes habilidades que pueden dar respuesta a lo que necesita tu cliente, es más fácil elaborar una propuesta adecuada y ajustada a la realidad que beneficie a ambas partes. Toma en cuenta que en ocasiones no podrás hallar espacio para agregar valor y aumentar tus márgenes de ganancia, ya que todo dependerá del sector donde te desempeñes, por ejemplo, si tu precio es el máximo que te permite la industria, tienes dos opciones: o cambias la industria o dejas que te arrope.

Analicemos la competencia. Esto se ha dicho en múltiples ocasiones, sin embargo, no deja de ser cierto. Analizar lo que hace la competencia no solo te permitirá saber si alguien te miente al decir que otro cobra menos que tú, sino que también podrás determinar cuánto pedir por lo que das.

Cuando logras poner en la balanza a clientes y competidores, logras trazar un mapa de intereses comerciales para definir los planes de entrenamiento de tus equipos. La preparación siempre será fundamental, ya que esta trasciende a la formación y te permite resolver los problemas de la actualidad.

Conócete. Saber lo que está dentro de ti es crucial para que comiences a darle valor a lo que haces, de lo contrario de nada servirá que tengas habilidades que otros no si tú mismo no las valoras. Recuerda que el valor es bidireccional, por lo que pregúntate qué utilidad aporta cada proyecto en el que te involucras.

Enfócate en lo básico: aprendizaje, relaciones y prestigio. Después, considera hacer algunas relaciones que te permitan ganar experiencia y aumentar tu exposición en el medio. El prestigio, en ocasiones, resulta más difícil de estimar, sin embargo, hay quienes pagarían para que les permitieran decorar la casa de alguna celebridad rutilante. Trabaja en lo que te hace feliz y con gente que alimenta tu espíritu, además de darte satisfacción, es una ganancia en sí misma.

Recuerda, si alguien quiere que le cobres menos y no estás dispuesto a seguir su juego, permítele que siga en su búsqueda mientras tú le das prioridad a tus convicciones y luego a tus conveniencias. Negocia desde el valor.

Por GGBA

Fuente: https://www.actualidadlaboral.com.ve/seccion/detalles/forbes-deja-de-dar-descuentos-por-tu-trabajo

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