La clave de un buen líder es la humildad – Blog de Empléate
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La clave de un buen líder es la humildad

lideres-e1355764419105Un buen ambiente laboral fomenta la productividad y el éxito empresarial; de ahí el interés por incrementar la sensación de bienestar y sentido de pertenencia.

Uno de los factores que los empleados valoran más a la hora de evaluar el clima organizacional es tener un buen jefe.

¿Cuándo se considera bueno a un jefe? Cuando sus cualidades de liderazgo impulsan la creatividad y productividad del equipo, pero sin actitudes soberbias y autoritarias. Los empleados valoran un jefe que muestre humildad, más allá de sus aspectos profesionales y experiencia laboral.

Estudios recientes en el área empresarial demuestran que el jefe humilde induce resultados más productivos. Por eso, conviene evitar la prepotencia si su objetivo primordial se centra en aumentar la productividad y fomentar un clima laboral estable.

Es importante recordar que el jefe es el pilar que encamina la organización, el líder principal que da el ejemplo a su equipo de trabajo, toma las decisiones finales e influye directamente en la productividad de esa organización.

A su vez, la humildad es la capacidad que tienen las personas para reconocer sus errores y las oportunidades para rectificarlos; también, reconocen sus virtudes y las de los demás. Una persona humilde genera más confianza. Ahora, ¿cómo reconocer a un jefe humilde?

Un auténtico líder se considera humilde cuando…

–       Promueve entre los miembros de la empresa el trabajo en equipo y la comunicación.

–       Motiva a sus empleados el deseo por superarse y de proyectar en su totalidad el talento, para alcanzar mejores resultados.

–       Se enfoca en el aprendizaje.

–       Reconoce el esfuerzo y éxito de su grupo.

–       Se responsabiliza por los “fracasos” que puedan suceder y trabaja en conjunto para mejorar continuamente.

–       Se caracteriza por su capacidad para delegar de manera objetiva y centrada, sin abusar del poder que le corresponde.

–       Reconoce sus limitaciones.

–       Desarrolla nuevas ideas y cambios positivos para el bien de la empresa.

En otras palabras, un liderazgo humilde genera mayor compromiso por parte de los empleados con su trabajo, mejora en los procesos de la empresa y el flujo en la gestión de las actividades laborales.

Para ser un jefe ideal y optimizar las relaciones con tu equipo de trabajo, es necesario equilibrar aspectos profesionales con las cualidades, necesita ser un empresario humilde.

«El secreto de la sabiduría, del poder y del conocimiento es la humildad», Ernest Hemingway

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