A mi jefe le molesta que le diga… – Blog de Empléate
fade
741
post-template-default,single,single-post,postid-741,single-format-standard,eltd-core-1.1.1,flow child-child-ver-1.0.0,flow-ver-1.3.7,,eltd-smooth-page-transitions,ajax,eltd-grid-1480,eltd-blog-installed,page-template-blog-standard,eltd-header-vertical,eltd-sticky-header-on-scroll-up,eltd-default-mobile-header,eltd-sticky-up-mobile-header,eltd-dropdown-default,wpb-js-composer js-comp-ver-5.2.1,vc_responsive

A mi jefe le molesta que le diga…

A mi jefe le molesta que diga....¿La relación con tu jefe es complicada? ¿Sientes que le molesta todo lo que dices?

A veces, de forma inconsciente, repetimos discursos que generan malestar en la oficina y modifican negativamente el clima organizacional.

Es importante entender que tenemos que enviar las señales adecuadas para que la comunicación con nuestros supervisores y entorno sea fluida, pero también para proyectar las cualidades que nos pueden hacer ascender.

Revisemos algunos casos:

1. «Sin ánimos de ofender...» Esta frase es la introducción para el desastre. En el fondo se trata de un insulto pasivo agresivo. Normalmente quien la dice espera que se le exima de la falta que piensa cometer a continuación, como si con ella se ganara el permiso para hacer justamente lo que su frase niega.

2. C%ñ% gr %$(. Una palabra subida de tono entre compañeros o colegas es permisible si el ambiente lo tolera, pero ante figuras de autoridad rara vez queda bien. A menos que la dinámica que se haya establecido desde el primer día sea la de un lenguaje relajado, evita las groserías frente a tu jefe. Independientemente de que sirvan para dar énfasis expresivo a una frase, tu jefe podría considerar que no tienes la madurez para mantener una conversación de altura y eso podría evitar que asciendas o seas vocero de la empresa.

3. No la soporto, es una &//»@¡/… Hablar mal de los compañeros de trabajo siempre es mal visto por los supervisores, en especial cuando se enteran por terceros o de pasada, y no porque hayas pedido discutir una situación específica que te incomode o enemiste con un colega. Los chismes de oficina siempre te harán quedar como una persona conflictiva en la que nadie debe confiar.

4. ¡No me parece justo! ¿Le dieron el ascenso a alguien más? ¿No te ganaste el bono que esperabas? ¿Te asignaron la tarea más aburrida? ¡Cuidado! Aunque puedas estar molesto por cosas como estas, hacer una pataleta no te ayudará. Decir que tú merecías algo que, en rigor, la empresa no está obligada a darte te malpondrá con tus superiores… y con razón.

5. ¡No es mi culpa! Desentenderse de un problema no es la manera de solucionarlo, asume la responsabilidad y toma acciones al respecto. Si te acusan injustamente, utiliza frases que sean más efectivas como: vamos a llegar al fondo de esto, cómo podemos solucionarlo. 

Administrador de ContenidoAdministrador de Contenido
Administrador de Contenido
No Comments

Deja un comentario