Algunas creencias sobre la disciplina que te deberías replantear – Blog de Empléate
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Algunas creencias sobre la disciplina que te deberías replantear

De alguna manera la educación y la formación que recibimos conforme crecemos y nos vamos desarrollando nos han dejado muy claro que “solo si tenemos disciplina y hacemos lo correcto, todo fluirá y lograremos el éxito”, sin embargo, algunos de estos preceptos pueden tomarse como creencias que ha ido pasando de generación en generación, por lo que en ocasiones es necesario replantearlas si buscamos avanzar y alcanzar los objetivos que nos proponemos.

En esta oportunidad, mencionamos algunas de esas creencias sobre la disciplina que deberías replantearte:

En la disciplina no hay espacio para la emocionalidad

Suele ser una de las creencias más arraigadas sobre cómo deberían tomarse las emociones si nuestro foco está en alcanzar el éxito. Muchas veces se piensa de manera errónea que tener disciplina implica ser una persona rígida que no se deje llevar por lo que pueda estar sintiendo en un momento específico, sin embargo, la realidad es que somos humanos y por ende tenemos y experimentamos emociones durante el día, por lo que ocultarlas no es la mejor opción.

Es verdad, puedes ser un ser disciplinada, pero al mismo tiempo puedes aprender a manejar tus emociones para que jueguen a tu favor. Habrá momentos en los que será necesario tener autocontrol para trabajar con calma en una situación y seguir participando y escuchando sin permitir que tus emociones te abrumen.

Sin disciplina no es posible el éxito

Otra concepción, tal vez un poco alejada de la realidad, es creer que la disciplina es la única vía para mantenerse centrado y alcanzar los objetivos, ya que más allá de esto es necesario tener bien definidos los objetivos que se quieren alcanzar, pues no sirve de mucho ser tan estrictos con nosotros mismos cuando no existe un plan y una verdadera motivación para alcanzar las metas.

Una persona puede ser muy disciplinada, pero si no tiene los objetivos definidos o la motivación suficiente para lograrlos, el éxito seguirá siendo esquivo. La clave será cultivar la motivación, ya que es la que logra despertar la inspiración y el impulso a seguir adelante para actuar.

Siempre serás perezoso si no te disciplinas

Aunque tener autodisciplina es fundamental para impulsarte cuando te sientes estancado, esto no es lo único que te ayudará a salir adelante y tampoco será garantía para alcanzar los mejores resultados si por otro lado te obligas a hacer tareas que odias. Puede que a corto plazo funcione, pero la probabilidad de hacerlo lo mejor posible disminuirá considerablemente.

En este caso, intenta enfocarte en lo que quieres obtener de esa tarea que no te gusta hacer. Concéntrate en ese objetivo, así alimentarás tu deseo de hacer lo necesario para alcanzarlo. Para alcanzar metas a largo plazo es fundamental comprender el propósito y conectarte a ese “por qué”.

Si no sufres no lograrás nada

Sin duda es algo que se debe replantear, ya que puede que en algún momento hagamos cosas que no nos gustan, pero esta no debe ser la regla. Cuando aprendemos a darle otro sentido a la disciplina, esta tiende a lucir más como un hábito o estilo de vida que a corto plazo pareciera ser fuerte, pero que a largo plazo traerá más beneficios que desventajas. Sin disciplina, tendríamos la tentación de tomar decisiones fáciles a corto plazo, aunque el resultado pueda tener consecuencias negativas a largo plazo.

Si no tienes el control entonces no tienes disciplina

Existe una percepción errada de que mientras más disciplinados seamos más control sobre las cosas tendremos, sin embargo, lo cierto es que más allá de lo que creamos solo podemos tener el control sobre nosotros mismos, nuestro comportamiento, nuestras emociones y cómo reaccionamos ante los demás.

Tener autodisciplina significa aprender a controlarnos y a nuestras acciones, pero ninguna cantidad de disciplina nos dará jamás un control completo sobre nuestro entorno. Podemos mejorar nuestro control sobre el tiempo y cómo lo disponemos para hacer nuestras cosas, por ejemplo, pero jamás podemos controlar a los demás.

Por GGBA

Fuente: http://bit.ly/3tu3PSx

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