Si bien en el trabajo logras construir vínculos con tus compañeros, es necesario que tengas en cuenta que existen temas con los que deberías ser discreto al momento de entablar una conversación. Es natural que al pasar más horas en el trabajo que en tu hogar, tus compañeros terminen conociendo aspectos íntimos de ti, sin embargo, existen ciertos tópicos de tu vida privada que no todos deberían conocer. A continuación, te mencionamos algunos de ellos.

Temas socialmente sensibles. Los que tienen que ver con política, religión, aborto, discriminación de todo tipo y regularización de drogas, entre otros. Si bien están en el tapete de discusión de la opinión pública, en el trabajo es mejor no entrar en acaloradas discusiones sobre este tipo de temáticas, que suelen crear “fanatismos” haciendo que las personas defienden demasiado su punto de vista, llegando a irrespetar el de los demás al punto de querer cambiarlo.

Pensar que cierto compañero o jefe es incompetente. En todos los ambientes laborales existen trabajadores menos comprometidos o eficaces, e incluso puede que se trate de tu propio jefe, pero si en ti no está la potestad de observar, sancionar o incluso despedir a esa persona, es mejor no hacer comentarios negativos de su actuación; salvo que perjudique directamente a tu desempeño, situación en que tendrías que hablarlo directamente con el implicado o con tu superior. Ten en cuenta que los rumores de oficina perjudican la armonía y el funcionamiento de los equipos de trabajo.

Decir que odias tu trabajo. Quizás puedas estar frustrado con tu trabajo porque sientes que no hay probabilidades de crecimiento, sientes que no le importas a tu jefe o porque nadie parece notar los resultados de tu esfuerzo, sin embargo, tu lugar de trabajo no es el mejor ambiente para exponer tu descontento. Las personas que se están quejando todo el tiempo deprimen el ambiente e instalan un malestar general; además, manifestar en tu empleo que odias tu trabajo puede incluso provocar tu despido.

Aspectos “rebeldes” de tu personalidad. Que tus compañeros sepan lo que haces en tu intimidad no es lo recomendable, y menos si tiene que ver con aspectos muy íntimos con los que los demás se puedan sentir incómodos por no compartir tu estilo de vida. Tu intimidad debe quedar entre las cuatro paredes de tu casa o entre las personas con las que elijas compartirla, pero hablar de lo que haces el fin de semana o de tus “historias locas” de juventud puede dañar tu imagen profesional.

Estás en busca de un nuevo trabajo. Atado a la idea de que no debes mencionar que odias tu trabajo, tampoco debes comentar que estás en busca de un nuevo empleo. Mientras estés en la búsqueda de algo que se adapte mejor a tus expectativas y requerimientos, evita este tipo de actitudes y comentarios que solo pondrían en riesgo tu empleo actual.

Por: GGBA

Fuentes: http://noticias.universia.edu.ve

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