En muchas ocasiones, y dependiendo del ambiente de trabajo, pasa que los jefes tienen actitudes un tanto negativas. Suelen ser arrogantes, pesados, individualistas, en extremo perfeccionistas, quisquillosos y hasta descuidados, características que hacen que sea muy difícil llegar a soportarlos. Si este es tu caso, lee con atención el siguiente artículo. Te daremos algunas pautas que puedes seguir para que esto no termine afectando tu día a día en la oficina.

Deja de pensar que es tu culpa. En principio lo importante es entender que es normal que este tipo de comportamientos te cause desequilibrio, aún más cuando tu visión de la vida es muy distinta a esto. Cuando el ambiente de trabajo se torna pesado, aunque no lo quieras, resultas afectado, sin embargo, debes evitar caer en el error de asumir que, si tu jefe actúa de cierta manera, es por tu culpa.

Piensa en este escenario como un reto. Por lo general no todo el mundo tiene la disposición de hacerlo. Al verlo como un reto, como un objetivo que debes alcanzar, te ayudará a cultivar en una mayor medida tu paciencia y ganas de cooperar.

Siéntete libre de poner límites. Si bien pondrás en práctica tus ganas de cooperar y de ayudar a esta persona, es importante entender que no viniste a este mundo a que te maltraten. Si de alguna manera ya lo intentaste todo y dentro de tus opciones no está cambiar de empleo, es necesario que establezcas límites. Debes hacerle saber a tu jefe que hay cosas que no podrás tolerar. 

Deja a un lado lo emocional. Aunque no se note, el lugar de trabajo es donde más tiempo del día pasas (salvo algunas excepciones) y es necesario tratar de llevarlo con calma, ya que estar durante tantas horas en un entorno de hostilidad puede agotarte física, anímica y mentalmente. Una de las recomendaciones es tratar de manejar tus emociones y mantenerte al margen para tratar de manejar la situación desde afuera.

Demuéstrale que puedes seguirle el ritmo. Cuando un jefe es muy exigente seguramente será muy difícil de seguir, sin embargo, lo que puedes intentar es comunicarte mejor con él para saber cuál es la mejor manera de ayudarlo con las labores que te pide. Demuestra que estás poniendo de tu parte para entenderlo y así obtener darle los mejores resultados que esperan de ti.

Atrévete a conversar con el jefe de tu jefe. Si seguiste todas las estrategias posibles y aun así no logras convivir con tu jefe, date la oportunidad de acudir al superior inmediato para explicarle la situación de la forma más objetiva posible. Puedes plantearle el tema personalmente o en una reunión, pero asegúrate de que tus compañeros te apoyarán para que no parezca un enfrentamiento personal entre tu jefe y tú.

Por: GGBA

Fuente: JefeAutoritario


2 commentarios

Rosangela · 31 octubre 2018 a las 10:11 am

gracias por las recomendaciones!

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