Rompe las cadenas de los hábitos que te estancan – Blog de Empléate
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Rompe las cadenas de los hábitos que te estancan

¿Te has preguntado por qué en ocasiones sientes que lo que quieres alcanzar se te hace esquivo? Si bien existen diversos factores, uno de los más populares es tener hábitos con los que, sin darnos cuenta, nos saboteamos a nosotros mismos. Te suena familiar, ¿cierto?

Es común que cada vez que comienza un nuevo año nos pongamos metas que queremos lograr, generalmente, a corto y mediano plazo, sin embargo, cuando nos percatamos ya se fue la mitad del año y no hemos alcanzado ni la cuarta parte de lo que nos propusimos. Si este es tu caso, sigue leyendo que a continuación, mencionamos algunos de esos hábitos que quizás te distraen de tus objetivos.

Vivir pendiente del correo. Sin duda uno de los hábitos más comunes que, aunque algunos piensen que es positivo, lo cierto es que, al hacerlo en repetidas oportunidades, termina distrayéndote del objetivo principal. Generalmente cuando las personas entran a sus correos es por dos razones, porque están esperando una respuesta importante o porque están tratando de posponer una actividad que no desean realizar.

Para evitar usar el correo como una excusa para posponer cosas, lo más recomendable es hacer un esfuerzo para reducir el número de veces en las que revisas tu bandeja de entrada. Quita las suscripciones de los boletines que ya no lees, desactiva las alarmas de otras aplicaciones que te lleguen al correo y trata de responder una o dos veces al día en horarios específicos.

Pasar mucho tiempo en las redes sociales. Sin duda uno de los hábitos que sin darnos cuenta nos distraen muchísimo del quehacer diario. Solemos pasar tantas horas pegados a las redes sociales que terminamos disminuyendo nuestra productividad, descuidando nuestros proyectos y lo que realmente tenemos que hacer. Trata de limitar el tiempo que pasas en tus redes sociales y ponte metas diarias de lo que quieres alcanzar.

Dejar todo para “después”. Dicho en otras palabras, hacer de la procrastinación una ley de vida donde todo puede esperar. Sin embargo, esto puede ser contraproducente, ya que lo que hoy pospones, mañana te persigue sin piedad y terminas corriendo de aquí para allá tratando de “solucionar las cosas a tiempo”.

Si bien hay cosas que se pueden dejar para después, evita hacer esto con las más urgentes. Intenta crear bloques de tiempo que te ayuden a resolver situaciones trascendentales el mismo día.

Hacer de todo al mismo tiempo. Algo muy común, sobre todo con las mujeres, quienes generalmente aseguran que pueden hacer de todo al mismo tiempo. También es frecuente ver este tipo de requisitos en las ofertas de empleo de algunos portales que buscan personas con aptitudes “multitareas” como uno de los principales requisitos.

Si bien en algunas ocasiones esto puede ser de mucha ayuda, lo cierto es que no es lo más recomendable, ya que cuando se intenta hacer de todo, en un solo momento, es probable que algunas de las actividades queden a medias o no resulten como se esperaba. Lo ideal es tratar de enfocarse en las actividades que demandan más atención en ese momento e irlas haciendo de una en una, así se asegura la calidad del resultado.

Revisar posts con información irrelevante. Todos hemos caído alguna vez en la trampa de revisar artículos que prometen una información trascendental, pero que al final son totalmente triviales para ese momento. No solo se pierde tiempo valioso, sino que además causa distracción de lo que realmente se necesita hacer en ese momento. Para evitar caer en esto, opta por los artículos que te sirvan en ese momento para aclarar alguna duda sobre el proyecto que tienes en puerta.

Sumergirte en plataformas de streaming. No queremos decir con esto que sea algo negativo, sino de saber hacerlo en los horarios designados para la relajación y el entretenimiento, una vez que hayas salido de los objetivos del día o, por lo menos, que no tengas algo pendiente por realizar y lo estés posponiendo. Evita que ver películas, series o videos en el tiempo menos indicado te impidan enfocarte en tus metas. Intenta fijar un límite semanal para que tengas el control de cuánto tiempo pasarás frente al televisor o la computadora, y en qué momento.  

No delegar. Sin duda un aspecto muy común que en algún momento hemos vivido, debido a las ansias de querer controlarlo todo o, en el peor de los casos, pensar que tu socio o compañero no puede hacer las labores como a ti te gustaría que las hiciera, en pocas palabras, que las haga a tu manera.

Esto es un error que debes evitar, ya que cuando contratas a las personas correctas y aprendes la importancia de confiar en ellas, debes dejar que todo fluya y delegar. Al final, sus maneras de resolver y hacer las cosas pueden ser tan buenas como las tuyas y resultar mejor de lo que pensabas; además, evitas atascarte de trabajo que después no sabes en qué tiempo puedes sacar.

Puede que al principio sea un tanto difícil, pero es posible vencer estos hábitos que te estancan y que te impiden avanzar. Trata de crear nuevos hábitos más positivos y que jueguen a tu favor, verás que de esta manera estarás más enfocado en tus objetivos. La decisión está es tus manos.

Por GGBA

Fuente: https://www.entrepreneur.com/article/271530

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