La puntualidad es un valor, es la disciplina de estar a tiempo para cumplir nuestras obligaciones: una cita del trabajo, una reunión de amigos, un compromiso de la oficina, un trabajo pendiente por entregar. Este buen hábito es necesario para dotar a nuestra personalidad de carácter, orden y eficacia, pues al vivirlo en plenitud estamos en condiciones de realizar más actividades, desempeñar mejor nuestro trabajo y ser merecedores de confianza. A muchas personas les cuesta ser puntuales, pero esto puede revertirse adquiriendo algunas sencillas conductas. ¿Eres de llegar siempre tarde a todos lados? Descubre cómo convertirte en una persona puntual.

Organiza tu día sin colmarlo de actividades. Si cargas tu día de compromisos, no solo será difícil poder cumplir con todos, sino que estarás sumando una buena cuota de estrés intentando llegar con todo o teniendo que suspender alguno. No hagas planes imposibles de cumplir y menos si involucran a alguien más, ya que estarás también desconsiderando al otro.

Prepara todo, la noche anterior. Levantarte en la mañana y comenzar a pensar en qué te pondrás o qué llevarás para el almuerzo son actividades que pueden restarte tiempo valioso si no las organizas antes. Evita esto y trata de preparar todo la noche anterior, esto te permitirá levantarte con menos estrés y llegar a la hora pautada.

No te duermas a cualquier hora. Es lógico que, si te tienes que levantar a las siete de la mañana y te acuestas a las dos, cuando suena el despertador lo aplaces cinco veces. Más, si esto es parte de tu rutina diaria. Será mejor que empieces a acostarte antes de medianoche si te levantas con los primeros rayos del sol, ya que dormir bien no es solamente necesario para poder levantarte de la cama en la mañana: es también fundamental para tener una buena salud física y mental y para poder concentrarte debidamente en tu tarea.

Deja de lado la mala costumbre de aplazar la alarma. Ya lo mencionábamos en el punto anterior, pero si eres de los que aplaza la alarma “cinco minutitos más” y así varias veces cuando comienza a sonar, necesitas probar con algo más drástico que te haga levantar de la cama. Para esto existen varias aplicaciones para celulares que actúan como una alarma, pero con funciones más sofisticadas como, por ejemplo, las que exigen que resuelvas una ecuación matemática para dejar de sonar o que camines un poco alrededor de tu cuarto.

Adelanta tu reloj. Unos diez o quince minutos y rígete únicamente por esa hora, olvidándote que la hora en la que vive el resto del mundo es otra, es una buena estrategia para llegar a tiempo. Eso sí, si vas a hacerlo no te permitas concesiones. Es decir, nada de andar pensando “estoy a tiempo porque mi reloj está adelantado”. Si lo vas a hacer así no funcionará, por lo que si quieres que resulte toma esa hora en cuenta para todo: para irte a dormir, para salir al trabajo o universidad, para programar la alarma y para cada actividad de tu rutina.

Por GGBA

Fuentes: http://noticias.universia.edu.ve/cultura/noticia/https://es.aleteia.org/2017

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