Tal día como hoy, pero en el año 1905, nacía en Venezuela, específicamente en Colón, Edo. Táchira, quien años más adelante sería considerado como uno de los mejores músicos y compositores del país. Se trata de Pedro Antonio Ríos Reyna, todo un icono dentro de la historia musical de la nación.

Para el año de 1913 se trasladó junto a su familia a Caracas, para poder dar inicio a su formación musical, logrando recibir clases de violín gracias a la guía y enseñanzas del maestro José Lorenzo Llamozas. Más adelante, en la Escuela Superior de Música, recibe clases de armonía y composición de la mano del maestro Vicente Emilio Sojo, y de la historia de la música recibió clases por parte de Juan Bautista Plaza. 

En 1917 recibió una beca para estudiar en Bruselas, sin embargo, decidió rechazarla por el fallecimiento de su padre y hermano como consecuencia de la “peste española”, motivo por el que tuvo que hacerse cargo de su familia y la mejor manera de hacerlo fue interpretando el violín en diversos teatros de la ciudad capital. Tres años más tarde y hasta 1934, se dedica a la docencia impartiendo clases de violín en la Escuela Superior de Música. A partir de 1926 y hasta la disolución de Unión Filarmónica de Caracas en 1929, se desempeña como secretario general de la misma, siendo también violín concertino en esta institución. 

Ríos Reyna perteneció al grupo de músicos fundadores, en 1930, de la Orquesta Sinfónica Venezuela (OSV) de la que fuese violín concertino hasta 1963. Con la orquesta realizó diversas giras por Colombia, Perú, Cuba y Puerto Rico. Durante años estuvo determinado a construir una sede permanente para los ensayos de la misma. Finalmente, de manos del presidente Rafael Caldera, obtuvo la donación de un terreno en las cercanías del Parque Los Caobos para la construcción de la ansiada sede. 

En el ocaso de los años sesenta, la idea ya había cobrado el suficiente vigor para convertirse en realidad, pero desafortunadamente el músico no logró ver su sueño realizado, ya que el 13 de febrero de 1971, mientras realizaba gestiones relacionadas con la Orquesta Sinfónica, falleció al ser arrollado por un vehículo de carga en la ciudad de Nueva York. 

En homenaje a este memorable músico y director, en el Teatro Teresa Carreño se construyó una sala que lleva su nombre, la Sala Ríos Reyna, la cual tiene el ambiente más importante y sofisticado del complejo. Tiene una capacidad de público de 2400 personas, fue concebido como sala de usos múltiples, con volumen, acústica y capacidad variable para diversos eventos, como teatro de prosa, recitales de solistas, música de cámara, conciertos, ópera, operetas, ballet clásico y cualquier otro tipo de espectáculo.

 

Por : GGBA

Fuente: El Carabobeño


Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: