La felicidad como un estilo de vida – Blog de Empléate
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La felicidad como un estilo de vida

Se nos ha dicho que la felicidad se trata de momentos breves que vienen y van, pero que no son duraderos, por lo que hay que “luchar” por ellos. Aunque no lo sepamos, un 50% de nuestro nivel de felicidad es inherente a características hereditarias, por lo que es algo que está fuera de nuestro control, mientras que el otro 50% va a depender de las decisiones que tomemos, por ejemplo: el tipo de relaciones que elijamos, la profesión, la manera como manejemos nuestra salud, los alimentos que comemos, si hacemos deporte o no, etc. Todos esos son aspectos que sí podemos controlar y que, si así lo queremos, determinarán si somos más o menos felices durante nuestro tránsito por la vida.   

A continuación, mencionamos algunas opciones que pueden ser de mucha utilidad si quieres hacer de la felicidad tu estilo de vida:

Fortalece relaciones de amistad. En el mundo actual en el que vivimos es muy fácil desviar la atención hacia cosas que nos parecen más importantes como, por ejemplo, tener más contactos que puedan ayudarnos profesionalmente o alcanzar un puesto de más peso dentro de una empresa. Sin embargo, hay cosas como la verdadera amistad que no se pueden dejar de lado. Cuando somos capaces de relacionarnos con otros y fomentar la amistad logramos aumentar nuestros niveles de amistad. Saber que contamos con alguien y que tenemos un apoyo verdadero, es muy enriquecedor y nos ayuda a sentirnos mejor con nosotros mismos y los demás. La recomendación es tratar de hacer amigos en el trabajo y fuera de él, incluso hasta en un gimnasio u otro lugar al que acudas con regularidad. Lo más importante es que sean verdaderos.

Agradecer jamás estará de más. Puede sonar como un cliché, pero ser agradecido con lo que tenemos, con lo que damos y con lo que podemos hacer, siempre traerá dividendos. Agradecer es un acto de humildad con nosotros mismos y con los demás, por ejemplo, hay estudios que demuestran que las parejas que expresan gratitud tienen una mejor conexión entre ellas, no solo por el agradecimiento en sí, sino por la persona que lo recibe. Lo mismo sucede en el trabajo, cuando un compañero es reconocido por su trabajo y se le agradece su cooperación en el logro de los objetivos, sus niveles de felicidad aumentan.

Una buena práctica para hacer del agradecimiento un hábito, es tomar una libreta y hacer un listado con las cosas por las que te sientes agradecido, aunque no lo creas verás que son más las cosas por las que tienes que sentirte feliz que por las que no. La clave es enfocarnos en lo que tenemos, dejando de lado lo que no tenemos, es algo inspirador y que realmente motiva a querer hacer las cosas mejor cada día. Expresar gratitud nos hará más felices.

Transforma los sueños en metas. De lo contrario solo se quedarán en el tintero sin un mayor interés por hacerlos realidad. La gente que logra identificar las metas que persigue suele sentirse más satisfecha con la vida y sus niveles de positividad son más altos. Agradeciendo y transformando los sueños en metas te hará querer seguir adelante. Evita caer en comparaciones del lugar donde estás ahora con el que tendrás en el futuro, esto solo puede hacerte caer en frustraciones innecesarias, recuerda que el pasado ya fue, el futuro es incierto y el presente es ahora, así que vívelo lo mejor posible.

Haz lo que amas. Otro potencial cliché, sin embargo, es una expresión muy real, ya que cuando haces lo que realmente te apasiona y en lo que eres bueno, tus niveles de felicidad aumentan considerablemente. No sentirás que tienes una obligación por realizar, sino que estarás esperando que llegue el momento para hacerlo.

Ofrece tu apoyo a otros. Esto es fundamental para sentirnos felices, ya que al dar algo a cambio de todo lo que recibimos nos permite sentirnos mejor con nosotros mismos. Lo importante acá es que lo hagas de corazón y de manera honesta, no para congraciarte con otros o algo por el estilo. Recuerda que siempre habrá alguien que necesite tu mano amiga, un apoyo puntual para algo que no pueda resolver solo, etc. Ayudar a alguien que lo necesita, nos recuerda lo afortunados que somos y es un buen recordatorio de lo agradecidos que debemos estar.

Vive de acuerdo a tus ideales. Muchas veces hemos escuchado a personas que tienen poco tiempo de vida o que por alguna razón sufrieron algún accidente que los llevó a ver las cosas desde otra perspectiva, que si hay algo de lo que se arrepienten es de no haber vivido la vida como lo deseaban, ya que siempre estuvieron tratando de complacer a alguien más o dejándose llevar por lo que otros decían que era lo “correcto”.

Acá la clave es evitar dejarse llevar por lo que otros piensen, después de todo debes hacerle caso a tus esperanzas, emociones, sueños y metas que son los aspectos que te harán vivir la vida como la deseas. Intenta rodearte de personas que te apoyen y que les importe tu verdadero yo. Di las cosas que realmente quieras decir y, lo más importante, expresa tus sentimientos, guardarlos no servirá de nada. La felicidad es una opción y está en tus manos tomarla como estilo de vida.

Por GGBA

Fuente: https://www.actualidadlaboral.com.ve/seccion/detalles/7-habitos-esenciales-de-la-gente-feliz

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