Hablar de Economía Cultural, deriva del estudio del “comportamiento económico entre los factores de intercambio, producción, distribución y consumo de bienes y servicios directamente relacionados con la producción cultural”. Dicho término, comprende todos los cambios y movimientos culturales dentro de los distintos escenarios del ámbito económico.

La Economía Cultural, se ha convertido en una política de estado en países desarrollados y en vías de desarrollo, brindando espacios de protagonismo, potencialmente lucrativos, al individuo como a los sectores públicos y privados.

 A pesar que el término “cultura”, en primera instancia no está relacionado con la economía, estos guardan una estrecha relación que sustenta un campo altamente productivo, generando una dependencia económica ya que, como cualquier producto, se maneja con la oferta y la demanda, y que a su vez influye positivamente en el ámbito laboral.

El impacto económico de las políticas culturales puede constituirse en una herramienta muy útil para evaluar los resultados de una inversión en una determinada actividad. Es así como desde la oferta culinaria, turística, folclórica y sus derivados, diversos países del mundo han desarrollado una categoría económica basada en la cultura, posicionándola como el primer factor de ingreso y de exportación.

De esta manera, la Economía Cultural se ha convertido en una herramienta de desarrollo social y económico en diversos países del mundo, los cuales encuentran en su historia y costumbres, su mayor reserva económica.

Fuentes consultadas:

http://campus-oei.org/tres_espacios/icoloquio10.htm

http://www.agetec.org/ageteca/economia.htm

http://www.lanacion.com.ar/363070-la-relacion-entre-cultura-y-desarrollo-economico

http://www.wikipedia.com

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