El talento humano como centro del éxito empresarial – Blog de Empléate
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El talento humano como centro del éxito empresarial

Las empresas de clase mundial o de alto rendimiento se han creado definiendo y centrándose en ciertos objetivos empresariales, estos se traducen en un contexto humano adecuado que les permite a las personas trabajar y comportarse de manera congruente, coherente y armónica con los objetivos de su empresa. Esto influye en el rendimiento, la calidad, la innovación y ese valor agregado que dará mayores frutos en el rendimiento financiero.

Hablar del centro del éxito empresarial es destacar la capacidad y la conducta de un grupo de personas con talento. ¿Sabe usted si lo que hacen sus empleados en la empresa, está teniendo un efecto positivo en el rendimiento financiero de su empresa?

Los cambios de los objetivos empresariales se traducen en modificar el contexto humano, esto implica en algunos casos reestructurar los trabajos, reestructurar las formas como se están realizando las tareas, reformar el área directiva, los salarios, crear programas de capacitación para realizar trabajos multifuncionales.

A lo largo del tiempo, estos cambios del contexto del lugar de trabajo influyen en el comportamiento de las personas, e influye a su vez en la velocidad de la comercialización y de la rentabilidad de la empresa. La clave es colocar el comportamiento de cada uno de los empleados en el centro de la creación de riqueza de la empresa.

Para lograrlo, la empresa debe pasar del viejo paradigma donde lo más importante que ofrecía ventaja competitiva en mercados cerrados, era el capital financiero y la tecnología, pero ahora el capital financiero ya no es escaso e imitar la tecnología resulta fácil. Estos recursos aún siguen proporcionando ventaja a las empresas, pero ya no es una ventaja sostenible. En cambio, las actitudes, el talento y las capacidades de los empleados pueden crear una ventaja competitiva sostenida.

En este nuevo siglo, solo la gente puede sostener la ventaja competitiva de la empresa y esto sucede porque las personas poseen tres aspectos que en el contexto humano y rendimiento financiero pueden ofrecer esa ventaja:

  • Capacidad de crear algo único (dedicación y lealtad aseguran que los conocimientos permanezcan en la empresa).
  • El valor (el valioso aporte que influye en el rendimiento básico).
  • Ser inimitables (cultura de compromiso e intervención no resulta fácil copiarlo o sustituirlo a la competencia).

Cuando lo esencial deja de ser solo el capital y la tecnología y pasa a consistir en el personal, es necesario un cambio fundamental de la manera de gestionar los recursos, lo principal es el concepto de que las personas son completamente diferentes del capital financiero y de la tecnología. Otro aspecto importante es que la humanización del recurso ofrece la posibilidad de lograr una ventaja única a largo plazo, este modelo plantea retos, hace necesaria una manera nueva de pensar y un nuevo tipo de competencias para su gestión.

Estas nuevas maneras de pensar se basan en características más profundas de las personas. Desconocerlo implica crear una empresa sin esperanzas de éxito, conformar una fuerza de trabajo separada de las necesidades generales y de las aspiraciones de la compañía.

Por Reiter.

Fuente: http://www.efemp.com/biblioteca/gerencia_moderna/7116.pdf

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