¿Te has preguntado por qué muchos empleados no siempre están contentos con sus jefes? Quizás encuentres muchas explicaciones, pero una de las más sencillas se debe a un error en la promoción o, mejor dicho, porque en la mayor parte de las organizaciones la única manera de reconocer a los buenos profesionales es ascendiéndoles, aunque esto sea un suicidio para más de uno.

Dirigir personas requiere habilidades distintas. Como dice metafóricamente el famoso consultor de negocios Marcus Buckingham, un líder excelente no juega a las damas, sino al ajedrez”. Buckingham explica que en las damas todas las fichas son iguales e intercambiables. Sin embargo, en el ajedrez cada figura aporta un papel único y diferencial. Eso significa que un buen líder debe conocer bien a su equipo, generar conversaciones que importan y dedicar tiempo a gestionar las tres claves que impulsan la motivación: ¿Cuáles son las fortalezas de cada colaborador? ¿qué les despierta dichas fortalezas? ¿y cuál es su estilo de aprendizaje? Solo así la gente del equipo está dispuesta a dar lo mejor de sí misma.

Convertirse en un buen jefe requiere entrenamiento y paciencia, pero lo que es más importante, es tener las ganas para ello. No obstante, ni el reconocimiento de la empresa ni el de uno mismo debería venir solo por convertirse en jefe. Se puede ser un profesional extraordinario como técnico toda la vida y no pasa nada. Es más, muchas veces es mejor quedarse en esa función sin tener que lidiar con las dificultades de los equipos.

En definitiva, los peores jefes no son aquellos que no saben, sino aquellos a los que no les motiva dirigir, porque no disfrutan o porque prefieren hacer otras cosas. Por ello, no forcemos lo que no es necesario y trabajemos en dos áreas. Primero, debemos ser muy honestos con nosotros mismos. ¿Estás realmente interesado en dirigir personas o lo que buscas es un reconocimiento social o económico? Y, segundo, en la medida en que se pueda, se debería seguir el ejemplo que impulsó hace décadas IBM. Al igual que hay una carrera dentro de las empresas para ser jefes, directivos, etc., debería haber otra para los técnicos sin necesidad de dirigir personas (lógicamente, esto únicamente se puede hacer cuando la empresa tiene un cierto tamaño), porque solo cuando una persona se siente cómoda con lo que hace y con su motivación, es capaz de sentirse bien en su trabajo y en la vida, así también contribuye a hacer la vida más fácil a quienes le rodean.

Por: Reiter

Fuente: https://www.marianocabrera.com/11-secretos-para-ser-un-buen-jefe-y-10-para-no-serlo/

 

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