En ocasiones cuando hablamos del mundo laboral, de tener un empleo o sencillamente realizar alguna actividad que nos genere dividendos económicos para “ganarnos el pan de cada día”, es necesario estar conscientes de la importancia de sentirnos bien con lo que hacemos y de darle un propósito que nos permita mejorar nuestra calidad de vida, más allá de alcanzar un cargo o tener un puesto dentro de una compañía.

Cuando esto no se toma en cuenta es usual que las personas tiendan a experimentar sentimientos un tanto negativos como la depresión, frustración o desmotivación, entre otros. De alguna manera sienten que el esfuerzo que le están imprimiendo a sus labores no es el idóneo o que parte de su misión en la vida no está del todo clara. 

La verdad es que una de las primeras cosas que hay que tener presente es que trabajar solo por hacerlo o por ganar dinero no es lo que debe conducirnos. Si bien necesitamos dinero para vivir y adquirir bienes, también es importante saber para qué hacemos lo que hacemos. Es allí donde entra el juego el propósito y dependerá única y exclusivamente de nosotros, del sentido que le demos y del nivel de compromiso que tengamos. Al hablar del sentido nos referimos a si creemos en lo que hacemos, es decir, esa conexión que surge entre lo que hacemos y nuestros valores; por su parte, el compromiso lo sentimos cuando tenemos motivación y energía para hacer las cosas. 

Dentro de las situaciones más frecuentes que pueden hacernos sentir incómodos con nuestra labor están:

Sentirnos a la deriva. En este punto la persona está desmotivada y no cree en lo que hace. Es imperativo tomar acciones porque genera infelicidad.

Soñar en grande, pero hacer poco. Esto sucede cuando no existe un compromiso real con las ganas de dar el paso que necesitas para actuar en el verdadero cambio que quieres lograr, no solo en tu vida, sino en el mundo.

El desgaste está a la orden del día. Es una de las más comunes, sobre todo en el ámbito empresarial, ya que si bien se trabaja duro se hace básicamente por la responsabilidad de cumplir con la labor, pero no porque se esté ilusionado con eso, la persona se siente estancada, como que no hay opciones. 

Para evitar esto es necesario decidir cambiar. Tratar de alcanzar el ideal de poder realizar nuestras labores con compromiso e inyectarle un sentido de propósito, por muy pequeña que sea la labor que tengamos en nuestras manos, no existe un trabajo perfecto y no hace falta ser un proteccionista para hacer el cambio. Empieza por lo más sencillo y disfruta el momento, no solo cambiarás tu realidad, sino que también lograrás tener una vida más satisfactoria y equilibrada.   

Por GGBA

Fuente: https://elpais.com/elpais/2019/01/20/laboratorio_de_felicidad/1548019434_875365.html

 


2 commentarios

Guillermo Vegas Marrero · 26 enero 2019 a las 4:13 pm

Buenas tardes, Sres Empleate.com trato de enviar el curriculum y NO me lo envia porque es rechazado, corrijo lo que me indica y continua el problema.

    empleate · 4 febrero 2019 a las 11:41 am

    Por favor podría enviarnos el correo electrónico para verificar?

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: