Cuando tu cuerpo te delata – Blog de Empléate
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Sorpresa, ojos

Cuando tu cuerpo te delata

Hoy es miércoles y podemos darnos un break para bajar un poco las revoluciones del trabajo tomando unos minutos para una lectura ligera ¿qué les parece? Es por eso que hoy les comentamos un poco sobre esa parte específica del cuerpo que nos delata y le hace saber a los demás lo que nos gusta y lo que no tanto. ¿Tienes idea de qué parte se trata? A continuación, despejaremos esta incógnita.

Es normal que en el día a día haya cosas que influyan en nuestro estado de ánimo y en nuestra manera de responder ante el mundo, aunque hagamos el máximo esfuerzo por ocultarlo. Se trata de nuestras pupilas que son capaces de aumentar su tamaño hasta 30 veces cuando se produce un estímulo. Es así como expresamos sentimientos de placer, pero también el esfuerzo mental que se hace al manifestarse estas emociones.

Si no estás seguro de lo que te decimos puedes hacer una prueba muy sencilla, pídele a alguien que vea varias imágenes que hayas escogido con anterioridad, hazlo despacio y ponte lo más cerca que puedas para que te dé oportunidad de notar lo que va sucediendo en sus ojos. Puedes elegir algunas imágenes positivas y otras un poco más impactantes. Te darás cuenta que con cada fotografía las pupilas irán cambiando, y dependiendo de la sensación que le produzca, se dilatarán o cerrarán.

El psicólogo Eckardt Hess, en un artículo publicado en 1964, señaló que el lenguaje de nuestras pupilas no solo expresa lo que sentimos, sino que es un imán de miradas. Quizás la explicación a este fenómeno pueda tener un origen evolutivo, por ejemplo, en su artículo incluyó dos imágenes casi idénticas de unas bellas mujeres. Solo existía entre ellas una pequeña variación: sus ojos. Curiosamente, las que resultaban más seductoras para la mayoría de los observadores eran aquellas en las que las pupilas de las modelos eran más grandes y brillaban. Quizás una persona con pupilas dilatadas resulta más atractiva porque puede estar más disponible.

En Roma, por ejemplo, las mujeres utilizaban como producto de cosmética la planta de atropa belladona, capaz de agrandar las pupilas. Pero nuestras miradas revelan algo más que el disfrute o la atracción, como el esfuerzo mental en el que estamos inmersos.

Hay quienes se han encargado de hacer análisis en el área de la pupilometría cognitiva como Jackson Beatty, quien luego de varios experimentos matemáticos se percató que, al realizar operaciones de dos o tres dígitos, las pupilas se dilatan hasta un 50% más durante los primeros cinco segundos, ya que el trabajo intelectual supone una activación interior que tiene su expresión también hacia afuera, y no solo en nuestros ojos, también en nuestro corazón, por ende las palpitaciones aumentan: siete más por minuto.

Por GGBA

https://elpais.com/elpais/2019/06/16/laboratorio_de_felicidad/1560713609_501096.html

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1 Comment
  • oscar armas

    Impresionante!

    11 julio, 2019 at 11:37 pm Responder

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