¿Crees que tu generación define la manera como lideras un equipo? – Blog de Empléate
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¿Crees que tu generación define la manera como lideras un equipo?

Seguramente has escuchado hablar acerca de que cada generación tiene sus características particulares que las define y las diferencia entre sí, ya sea en cuanto a comportamiento o sus distintas maneras de ver la vida. Lo cierto es que esto también aplica al plano laboral y te puedes sorprender con la variedad de maneras de dirigir una empresa que se pueden presentar de acuerdo a la edad que se tenga y a la generación a la que pertenezcas.

Hay estudios, como el realizado por el Observatorio de Generación y Talento en colaboración con la Universidad Europea de Madrid, que señalan que cada generación tiene una manera distinta de dirigir y las circunstancias sociales en las que vivimos condicionan la manera de entender el poder, la jerarquía o las relaciones personales y, por supuesto, la gestión de personas.

Pero ojo, es necesario tener claro que, si bien estos estudios muestran rasgos característicos y específicos de cada generación, no se trata de algo determinante o definitivo, tenemos que recordar que cada cabeza es un mundo y las decisiones también dependerán mucho de cómo sea la persona que tiene en sus manos las riendas de una organización. A continuación, te mostramos los rasgos más comunes que se presentan según los años en los que nacieron.

Generación Tradicionalista (nacidos antes de 1956). Se trata de quienes por lo general crecieron y vivieron a la par del surgimiento de la democracia. Suelen ser poco conciliadores y comunicativos, ya que tienen una mentalidad de trabajo duro en donde las quejas no están a la orden del día. Una de sus cualidades es que por lo general tienen valores humanos muy fuertes y son proclives al trabajo en equipo.

Nacidos entre 1956 y 1970 o la Generación “Baby Boomer”. El algún momento de sus vidas llegaron a formar parte de grupos que buscaban cambios sociales y en la actualidad se consideran como profesionales senior. Son personas que le dan mucho valor a cumplir metas organizacionales, poniéndoles mucho empeño en transmitirlos e identificarse con las oportunidades de desarrollo de sus colaboradores, como puntos fuertes. Así como los tradicionalistas, son individuos a los que les cuesta conciliar.

Generación X nacidos entre 1971 y 1981. Acá también destacan los que crecieron en una importante etapa de cambios sociales y la apertura a la nueva tecnología. Son personas que por lo general nacieron en regímenes democráticos y que comenzaron a preguntarse qué había del otro lado del mundo y cómo se podía conquistar. Al cumplir funciones de jefes por lo general son los que trasladan los valores en el día a día para el logro de los objetivos. Centran sus áreas de mejora en la importancia del trabajo en equipo con sus compañeros o la necesidad de impulsar el liderazgo basado en la colaboración.

Los Millenials o Generación Y (nacidos entre 1982 y 1992). Aquí no hay duda, son todos aquellos que crecieron con la tecnología y en una sociedad más abierta. Tuvieron más oportunidades de prepararse y comprenden las ventajas de la colaboración, al tiempo que reconocen las ventajas de una comunicación más directa y rápida, cosa que no se veía en generaciones anteriores. Acá el compromiso con la empresa no es tan sólido por lo que la identificación de valores organizativos o la búsqueda de objetivos comunes pasan a ocupar un segundo plano. Tiene una visión de la vida más inmediatista y no tienen inconvenientes con cambiar de empresa o de cargo de una manera más sencilla. Son menos apegados.

Si bien las diferencias son las que nos unen, los líderes de empresas deben tener muy clara la importancia de comprender y apreciar la diversidad, no solo de género sino de generación. En la medida en que los jefes se hagan más sensibles a reconocer que en las diferencias se encuentra la verdadera riqueza que nutre a las organizaciones, las cosas saldrán mucho mejor y con más armonía, además el talento será mejor aprovechado, independientemente de la edad que se tenga. De esta manera las empresas serán más robustas y eficientes en una sociedad cada vez más justa.

Por GGBA

Fuente: https://elpais.com/elpais/2018/05/03/laboratorio_de_felicidad/1525365436_430464.html

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