Hace pocos días se anunció una nueva edición de la entrega de los Premios Nobel. Seguramente has escuchado acerca de esto, sin embargo, acá te contamos un poco más de este galardón internacional que se otorga cada año con el fin de dar reconocimiento a personas o instituciones que han dedicado parte de sus vidas a realizar investigaciones, descubrimientos o contribuciones trascendentales para la humanidad. Además, ¿sabías que un venezolano lo ganó, en la categoría de Medicina, en el año 1980? 

Baruj Benacerraf, de padres marroquíes sefarditas, nació en Venezuela en 1920 y estudió en la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, adquiriendo la doble nacionalidad de ese país en 1943. Una de sus primeras prácticas médicas fue en el Ejército, durante la Segunda Guerra Mundial. Inició su carrera como investigador en 1948, a la edad de 28 años. En 1970 ingresó en la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, una de las más prestigiosas del mundo, como profesor de Patología. Dos años después, el venezolano fue elegido miembro de la Academia Norteamericana de Artes y Ciencias y, posteriormente, de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos. 

Este médico e inmunólogo venezolano que fue junto a Jean Dausset y George D. Snell, merecedor de este premio gracias a sus descubrimientos y experimentos relacionados con estructuras determinadas por la genética en la superficie de la célula que regulan las reacciones inmunológicas, más concretamente los genes denominados genes Ir del complejo mayor de histocompatibilidad y que regulan la respuesta inmune frente a un determinado antígeno soluble.

Sus estudios demostraron que la respuesta inmune frente a un antígeno es distinta para cada individuo y es heredada según las leyes de Mendel. De esta manera, todos los individuos pueden responder frente a un mismo antígeno soluble pero cada individuo reconoce distintos determinantes antigénicos. Ese patrón de reconocimiento individual es heredado de los progenitores. El intento de comprensión de los mecanismos según los cuales los seres humanos se defienden de la agresión de elementos o de injerto de otro ser vivo extraño a su organismo, es el núcleo común del trabajo de Baruj.

En varias oportunidades Benacerraf señaló que los genes juegan un papel importante en la mecánica de las defensas de las células de los seres vivos ante cualquier agresión o injerto de órgano. De ese análisis de los mecanismos inmunológicos, particular para cada ser humano, depende la resolución de decisivas aspiraciones de la medicina actual, como pueden ser la eliminación de los problemas de rechazo a órganos trasplantados, el dominio de la inmunología contra el cáncer y la tecnología de selección de espermatozoides, que llevaría a eliminar enfermedades hereditarias eliminando los espermatozoides indeseables.

Los premios se instituyeron en 1895 como última voluntad de Alfred Nobel, químico sueco, inventor de la dinamita y otros elementos en el campo de los explosivos, y comenzaron a entregarse en el año 1901 en las categorías de Física, Química, Fisiología o Medicina, Literatura y Paz. Cada persona o institución laureada recibe una medalla de oro, un diploma y una suma de dinero, y aunque no sea común destacar esto, el reconocimiento mundial es lo que hace a este premio algo llamativo y deseado por muchos. La ceremonia de entrega se realizará el próximo 10 de diciembre.

 

Por: GGBA

Fuente: BarujBenacerraf

 


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