Para sacar adelante los objetivos y metas de una empresa, el liderazgo es una de las herramientas claves que debe estar presente, ya que forma parte de la esencia que mueve al mundo empresarial. El liderazgo tiene la capacidad de impulsar el talento humano en la dirección adecuada independientemente de cuál sea el interés privado de cada quien. El liderazgo motiva y acciona frente al peso de la densa rutina.

En este sentido, el departamento de Recursos Humanos debe entrar en juego al momento de detectar, dentro del personal, a los candidatos potenciales de ocupar cargos de liderazgo. Hay que destacar que cada equipo de trabajo tiene una dinámica específica y muy distinta de los demás por lo que detectar a líderes informales es posible si se les presta la suficiente atención.

Sin embargo, hay escenarios donde varias personas presentan cualidades de liderazgo por lo que el choque de intereses puede darse con frecuencia. Por ejemplo, en el caso de que exista un jefe y un empleado (un supuesto líder y un líder real), que no puedan alcanzar la conciliación y planteen una lucha de egos, la solución sería la entrada en acción del departamento de RRHH, quien tendría la potestad de decidir quién es la persona que, gracias a su inteligencia emocional, está más capacitada para asumir ese cargo en específico, esto con el fin de beneficiar a ambas partes y al equipo que estaría bajo su mando.

Abrirse camino en el mundo empresarial no es algo negativo, lo que sí causa ruido es cuando la persona decide hacerlo a la fuerza, ya que dentro de su percepción considera que es la mejor manera de imponerse ante los demás. Esto más allá de ser algo beneficioso, resulta contraproducente pues solo logrará ganarse la mala voluntad, no solo de su equipo de trabajo, sino de las demás áreas de la organización. Recordemos que en la actualidad la visión arcaica del jefe que debía estar encima de los empleados con un látigo ha cambiado y el liderazgo como lo conocemos hoy busca justamente romper con esas barreras que solo limitan la comunicación entre quienes son cabeza de equipo y su equipo de trabajo.

Una manera de manejar este tipo de luchas de liderazgo se puede lograr planteando la necesidad de desarrollar la empresa haciendo cambios en el organigrama, es decir, aventurarse al cambio. Cuando alguien que está a la cabeza de un equipo no reúne las condiciones fundamentales de inteligencia emocional y buenos tratos con sus pares, es el momento de asumir que el cambio es la mejor salida.

Hay casos de empresas donde se plantearon entrevistas en las que, desde el presidente hasta los empleados, expresaron si eran las personas más preparadas para sus cargos. Parte de los resultados es que se necesitaban cambios, ya que algunos directivos estaban convencidos de que había gente por debajo de ellos que lo harían mejor. Esos directivos estuvieron dispuestos a negociar y asumir otro rol.

Automotivación para ser competitivos

Existe una necesidad que no puede pasar por alto y es que la motivación es crucial para que los miembros de un equipo se sientan con la energía suficiente para emprender sus funciones con verdadera competitividad. Se trata de una responsabilidad compartida entre la jefatura de la compañía y la dirección de personal. Pero, ¿cómo se puede motivar a un equipo que no respalda a su líder?

En primer lugar, toca dar con la raíz del problema para saber por qué está sucediendo esto. El personal de Recursos Humanos debe tratar de mediar y facilitar que cada uno esté en su sitio y dé lo mejor de sí mismo. Es inevitable que surjan temas personales y se mezclen con los laborales, sin embargo, es necesario contribuir a que cada persona en su puesto esté feliz, y es probable que una persona no se sienta así porque siente que está en la empresa, en el departamento o en el puesto equivocado.

No hay que olvidar que, si el objetivo es que el equipo acepte al jefe como su líder de manera natural, no se puede trabajar mediante la imposición. Es posible que sí acepten su liderazgo como experto en la materia, pero que no compartan su manera de gestionar el equipo, de darles oportunidades o de comunicarse. Si se logra encontrar partes que sí funcionan, será viable reconducirlo.

Por GGBA

Fuente: https://www.observatoriorh.com/opinion/como-gestionar-el-choque-de-liderazgos-en-una-oficina.html

 

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