Con el trabajo diario, la rutina acechándonos a donde quiera que vamos y las situaciones estresantes que debemos enfrentar, es normal que lleguemos a sentirnos agotados. El desgaste profesional, mejor conocido como el síndrome de burnout, nos puede pasar a todos y si no estamos lo suficientemente alertas y conscientes de la situación, puede afectarnos en el área de la salud.

Ya sea que te encargues de dirigir un negocio propio, formes parte de la nómina de una compañía o que simplemente te esté tomando más tiempo llevar a cabo alguna actividad, corres el riesgo de padecer burnout. A continuación, te dejamos algunas alternativas para tratar de hacer un alto, tomar las riendas de la situación y salir airoso del desgaste.

Ver dibujos animados. No creas que nos volvimos locos, aunque no lo creas, ver caricaturas no es una actividad exclusiva de los niños. Nos puede ayudar a sacar el cansancio de nuestras vidas y olvidarnos del estrés por unos buenos minutos. Jamás se es muy grande para conectarte con tu niño interior y tener una mejor visión de la vida. Si bien ver comiquitas puede que no te anime, trata de poner en práctica alguna actividad de tu infancia que te hacía feliz, correr, saltar la cuerda o dibujar.

Inclínate por una actitud más positiva. Cuando las cosas no nos salen como queremos y sentimos que no podemos más, caemos en el error de llenar nuestras mentes del “no puedo” en lugar de preguntarnos ¿cómo puedo darle la vuelta a esta situación? Es un pequeño cambio que debemos comenzar a implementar y que seguramente nos ayudará a desarrollar nuestra creatividad, buscar distintas maneras de resolver alguna situación y seguir adelante, restándole importancia a los obstáculos.

Que tus metas no te asusten. Tener metas grandes no es malo, sin embargo, cuando las metas que queremos alcanzar son muy grandes, suelen generarnos estrés. Para evitar esto, una opción es dividir los grandes planes en objetivos más adaptables que nos permitan empezar a trabajar de una manera más sencilla y relajada. Recuerda premiarte cuando vayas alcanzando cada objetivo. 

Inyéctale frescura a tu ambiente de trabajo. Si el área donde sueles trabajar, en lugar de inspirarte, te está poniendo obstáculos, trata de darle un giro y hacerlo más fresco y acogedor. Prueba trabajar en otro espacio, al aire libre o hasta en una cafetería que te guste mucho. En ocasiones un pequeño ajuste puede ayudarte a combatir el cansancio. 

Que tu lista de pendientes sea corta. Una de las causas principales por las que sentimos burnout es cuando tenemos una lista de pendientes sumamente larga. Ponte un tope de tres actividades por día, dándole prioridad a las que necesitan salir antes. Puedes hacer más de tres si así lo consideras, pero lo importante es que no te sientas asfixiado por la cantidad de cosas que sientes debes salir de una vez, de esta manera también puedes lograr combatir la procrastinación.

Por GGBA

Fuente: entrepreneur.com

 

 

 

 

 

 


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