Con el mundo evolucionando constantemente y con todas las distracciones con las que nos topamos diariamente, resulta común caer en la procrastinación. Pero, te preguntarás ¿de qué se trata?, pues en términos sencillos, procrastinar es aplazar o dejar para última hora esos trabajos, tareas o diligencias que debes hacer y que, si bien son importantes para ti o para la empresa a la cual ofreces tus servicios, terminas dejándolas de lado al entretenerte con lo que te rodea.

Quizás te resulten familiares esas típicas situaciones en las que tienes un trabajo de la universidad que entregar, un informe que escribir para tu jefe o algo que reparar en casa, pero por alguna razón terminas dejándote seducir por el contenido de las redes sociales, los mensajes de los grupos de Whatsapp, mirar alguna serie en la tv o llamar a un amigo. ¿Te suena? es probable que ahora mismo estés procrastinando.

Pero no te alarmes, a la mayoría nos ha sucedido y lo importante aquí es tomar medidas que disminuyan este comportamiento para que, como dice el dicho, “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”. A continuación, te dejamos unas recomendaciones que te pueden funcionar:

Ten presente tus prioridades y planifica tus tareas. Es normal que tengamos muchas cosas por hacer en el día a día, pero también es importante que les demos prioridad a las que deben salir lo antes posible, para esto es recomendable hacer una especie de lista que te ayude a definir por cuál debes empezar. Una vez la tengas lista, el próximo paso es actuar. Planifica qué día harás cada tarea y saca un estimado del tiempo que te tomará hacer cada una, de esta manera llevarás un mejor control.

Trata de delegar. En ocasiones caemos en la procrastinación porque sabemos que tenemos muchas tareas por realzar y no tenemos la motivación o el tiempo suficiente para hacerlas, por eso lo importante acá es saber si de esas tareas hay algunas que puedas delegar en otras personas como una manera de aligerar tu carga. Aquí debes dejar de lado tu ego y las ganas de controlarlo todo, recuerda que no eres un robot y que una ayuda de vez en cuando no cae mal.

Recuerda lo que deseas lograr. En ocasiones el día a día puede hacerte sentir desmotivado, sin embargo, es necesario que en esos momentos trates de recordar los motivos que te llevaron a aceptar una determinada responsabilidad y qué es lo que deseas lograr. Ten claros tus objetivos para evitar que las ideas que en primer lugar te impulsaron a tomar una iniciativa se queden en el camino como simples fantasías.

Vence el miedo. Es normal aplazar diversas actividades por el temor a pensar que las cosas no nos van a salir bien. Debes vencer ese miedo, recuerda que no eres perfecto y como bien dicen por ahí “errar es de humanos”. Si en el primer intento no te sale como esperabas, no ha pasado nada. Ten en cuenta que siempre podrás intentarlo de nuevo y lograr que te salga como esperas. Tómalo como una oportunidad de perfeccionar tus ideas, ser más creativo y hacerlo mejor cada vez.

Tu trabajo no tiene por qué ser aburrido. No siempre encontramos el trabajo de nuestros sueños ni nos pueden gustar todas las asignaturas del grado que cursamos, sin embargo, existen ejercicios que nos permiten determinar las ventajas de la actividad que estamos posponiendo y las satisfacciones que nos producirá a largo plazo, esto es clave para dejar de procrastinar y estar más motivados para cumplir con las tareas. Además, una vez que logres comenzar, igual ves que lo que te parecía tan difícil no era para tanto o en realidad te agrada.

Por: GGBA

Fuente: https://www.muyinteresante.es/salud/…/ique-es-la-procrastinacion

 

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