Dicen por ahí que el éxito no está asegurado y que una vez se alcanza, es necesario ejecutar las maniobras necesarias para que perdure en el tiempo. En la actualidad son muchas las empresas que, por diversas razones propias del contexto actual como cambios en el entorno político, social y comercial, han sucumbido por no saber hacer frente a los embates de la competencia y la evolución tecnológica. Para continuar siendo líderes dentro del mercado, los empresarios y emprendedores saben que deben tener presentes algunas claves para prepararse para lo desconocido pensando en cómo será la competencia en unos años. 

El aprendizaje continuo es fundamental. Para nadie es un secreto que el cambio es la única constante y por ello mantenerse actualizado sobre las nuevas reglas del juego es fundamental. Las herramientas tecnológicas forman parte de la cotidianidad y es prácticamente imposible vivir sin ellas, de ahí la importancia de fluir con ellas y adaptarlas al entorno laboral. La velocidad de aprendizaje se convertirá en una nueva ventaja competitiva que se acelerará con la inteligencia artificial, gran aliada para renovar el conocimiento y las capacidades a un ritmo cada vez mayor. El secreto estará en aprender cómo aprender. 

Reinventarse es una opción. No le tengas temor al cambio y a probar nuevas estrategias, Si diseñaste algo en algún momento y te funcionó, perfecto, pero si ya notas que estás como estancado, atrévete a pensar más allá y a elaborar algo más avanzado e innovador. Piensa en el futuro y cómo sería tu organización en unos años más, siéntete capaz de evolucionar y de integrar sistemas flexibles y dinámicos. Aprovechar los beneficios de las nuevas tecnologías, creando sinergias entre lo tecnológico y lo humano, ya que no todo se basa en números sino en beneficiar a tu personal, que a final de cuentas son quienes te ayudarán a mantener el éxito. 

Diversificarse. Es algo crucial pues esta cualidad está muy ligada al proceso innovador y a la capacidad de ser resiliente. Las empresas que ponen esto en práctica tienden a salir airosas de contratiempos y situaciones de incertidumbre que viene de la mano de entornos económicos inestables e inciertos. Al diversificarse son capaces de prepararse al máximo para afrontar contextos inesperados.   

Ser socialmente responsable. En ocasiones, las empresas fracasan porque dentro de sus políticas no está incluido el tema social. En la actualidad son más los accionistas y consumidores que tratan de vincularse a empresarios que aportan su granito de arena para mejorar realidades o al menos tratan de contribuir con un cambio social. Los líderes de hoy deben aspirar a ser relevantes tanto desde el punto de vista económico como social, es decir, crear tanto retorno total para el accionista como impacto en la sociedad, sin entrar en contradicciones.

Por GGBA

Fuente: ElPaís

Si es de tu agrado esta nota comparte y comenta.


Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: