En ocasiones nos cuesta enfocarnos en terminar de hacer diferentes actividades o algunas tareas que tenemos pendientes porque nos da fastidio o pereza. Terminamos postergando lo que nos parece incómodo y nos entretenemos con cualquier cosa que nos parezca más sencilla o que requiera un menor esfuerzo. Al final el trabajo se acumula y la carga es cada vez más pesada. La clave para evitar esto no radica en hacer cambios radicales de un día para otro, sino de ir modificando conductas que nos permitan alcanzar nuestras metas y por ende el éxito en todos los aspectos de nuestra vida. 

A continuación, te damos algunas claves para que dejes de posponer y comiences a actuar: 

Identifica la causa. En principio puede resultar algo complicado porque casi siempre nos cuesta descifrar qué es lo que nos hace dejar las cosas de lado. En esta fase en necesario que tomes conciencia de cuál es la causa que te distrae, si es el Internet, pues trata de desconectarte a menos de que requieras de él, si en cambio con los mensajes por el teléfono celular o algún programa en la televisión, trata de enfocarte y saber que siempre podrás verlos luego sin mayor inconveniente. 

Crea nuevos hábitos. Con esto no queremos decir que olvides los viejos, pero sí es necesario diseñar una nueva rutina que te lleve a alcanzar tus objetivos. Haz que tu cerebro se active poniendo en marcha un buen plan. Intenta esto, si estás acostumbrado a tener el teléfono siempre a la mano, trata de colocarlo en otro sitio para que no interfiera con la tarea que estás por realizar; si debes estudiar para un examen y estas algo disperso, prueba a enfocarte en por qué quieres aprobar el examen y para qué te servirá en un futuro, seguro encontrarás muchas razones para no dejarlo de lado. Se trata de habituar tus conductas a cosas nuevas, sabemos que podrás lograrlo.

Prémiate por lograr lo que te propones. Muchos dicen que lo mejor es hacer las cosas sin esperar algo a cambio, pero no te vamos a mentir, en ocasiones es bueno recibir una recompensa o al menos un reconocimiento por la labor realizada. En este caso no se trata de recibirlo de alguien más sino de ti mismo. Cada vez que consigas terminar algo que te propusiste prémiate con una buena canción, un dulce o un pequeño paseo por la cuadra que tanto te gusta. En la medida que tu cerebro sepa que le espera algo bueno cuando termine una actividad poco entretenida, se activará. No dudes en ser muy generoso contigo.

Confía que lo lograrás. Esto es clave porque de nada sirve que diseñes un plan y modifiques ciertas rutinas si realmente no crees que puedas lograrlo. Deja atrás las excusas y las inseguridades para que puedas desafiar a tu mente a nuevas experiencias y nuevos resultados. Ponte metas y un plazo sensato para lograrlas, verás cómo poco a poco todo irá resultando como lo has pensado. De ser necesario, acompáñate de amigos o personas que estén en esa misma búsqueda que tú para que se apoyen mutuamente.

 Por: GGBA:

Fuente: https://elpais.com/economia/2019/01/24/actualidad/1548352828_576933.html


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