Diariamente solemos pasar muchas horas en nuestros trabajos, motivo por el que usualmente llegamos a sentirnos agotados, por eso es necesario que el ambiente laboral no solo sirva para que cada uno pueda realizarse a nivel profesional, sino que también sea un lugar donde nos sintamos bien en lo personal. Sin embargo, las exigencias de la rutina, sumadas a otros aspectos o compañeros no tan positivos (que no faltan en ningún empleo) pueden afectar nuestra salud. Descubre cinco formas en que el trabajo puede dañar tu salud para evitar caer en ellas.

Falta de oportunidades de crecimiento. El crecimiento económico y profesional es una aspiración básica de todos los trabajadores; cuando la empresa no brinda oportunidades de crecimiento, los empleados no tardan en sentirse desmotivados, frustrados, estresados y angustiados con su trabajo, lo que puede derivar en problemas no solo emocionales sino también físicos.

Un mal jefe. Existen varios tipos de malos jefes: el despótico, el indiferente, el incompetente, el ausente o el sobre exigente, entre otros. Lo cierto es que trabajar bajo las órdenes de un mal jefe es la pesadilla de cualquier trabajador y es también otro de los factores por el que los empleados se terminan desanimando de su trabajo.

Mal ambiente laboral. Además de los líderes negativos y las pocas o nulas oportunidades de crecimiento, otro factor con el que se debe lidiar es con el ambiente entre compañeros. Es ideal cuando un equipo dirige los esfuerzos hacia el mismo lado y sus integrantes trabajan a la par; pero lo cierto es que esto no sucede con frecuencia. Los compañeros poco colaboradores, así como los negativos o los que implantan el malestar en la oficina, son una especie muy difícil de tratar, y compartir el día con ellos tarde o temprano terminará por afectarte, por lo que debes encontrar una solución como, por ejemplo, aislarte lo máximo posible de este tipo de personas.

Sobrecarga de tareas y horario extenso. Otra de las situaciones es cuando el volumen de trabajo sobrepasa el tiempo o posibilidades del trabajador, sobre todo si se trata de una situación sostenida en el tiempo. Esto daña el ánimo y la autoestima del trabajador, quien seguramente no solo se siente agotado, sino también sentirá que su tarea jamás termina. Los horarios muy extensos suelen afectar la salud de un trabajador, ya que no solamente ataca al cuerpo sino también la salud mental de la persona.

Trabajar incómodo o en malas condiciones. Desde estar sentado todo el día a tener la vista fija durante horas en un monitor, no tener una silla cómoda y mantener una postura incorrecta al sentarse o trabajar en un lugar oscuro sin acceso a la luz natural, son algunos de los motivos que pueden dañar tu salud de forma severa sin que lo notes.

Por: GGBA

Fuentes: http://noticias.universia.edu.ve

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