Como ya es costumbre en nuestro país, cada 15 de enero se celebra en Venezuela el Día del Maestro, en conmemoración a la fecha en que se fundó la Sociedad de Maestros de Instrucción Primaria en el año 1932, misma que cuatro años más tarde, pasaría a convertirse en la Federación Venezolana de Maestros, cuyo objetivo primigenio fue el de luchar por la dignificación y por los derechos de los
educadores, además de mejorar la educación en Venezuela.

De esta honorable institución emanaron importantes documentos y establecimientos entre los que destaca el currículo de un docente, el cual abarca los parámetros que una persona licenciada debe cumplir para optar por un cargo de enseñanza. De esta manera surgió la Tabla de los Derechos del Niño, que dentro de sus reglamentos estipula que: “Todo niño tiene derecho a ser educado por maestros capacitados, de sólida preparación general y profesional, de espíritu recto y bondadoso, que tomen el ejercicio de su profesión como la más alta de las funciones sociales, y no como un simple medio para ganarse la vida”. 

Pero no fue sino hasta el 13 de enero del año 1945, cuando el presidente Isaías Medina Angarita tomó la decisión de decretar dicha celebración, como un homenaje permanente a los educadores venezolanos. Sin embargo, del año 1952 al 1959, la celebración se movió para el 29 de noviembre por ser el natalicio de Andrés Bello, uno de los maestros del Libertador Simón Bolívar. Luego del derrocamiento de Marcos Pérez Jiménez, fue devuelta a su fecha original.

Para celebrar la fecha, en nuestro país por lo general se llevan a cabo diversas actividades a lo largo del territorio nacional. Una de ellas es la acostumbrada ofrenda educativa y floral al Libertador Simón Bolívar, así como a los maestros Simón Rodríguez y Andrés Bello, actos que se realizan en el Panteón Nacional y en todas las plazas Bolívar del país. También se llevan a cabo muestras culturales y deportivas en las escuelas, así como actos protocolares para otorgar botones, certificados y
titularidades a docentes.

Los maestros han jugado un gran papel en la historia de nuestro país y es allí donde radica la importancia de agasajar a los maestros, catedráticos y profesores que hacen de la enseñanza un trabajo admirable. Por lo general, este día es de descanso para los profesionales de la educación como una muestra de reconocimiento y como regalo por su gran esfuerzo.

Fuentes: www.notilogia.com – www.cultura.luz.edu.ve

¿Te gusta lo que lees?

Comenta y comparte a través de las redes.

A %d blogueros les gusta esto: