Cambiando actitudes

El ser humano es sin duda una máquina generadora de pensamientos, sentimientos y acciones, es por ello por lo que muchas veces sin darse cuenta tiende a tomar actitudes que, en lugar de ser un beneficio, terminan por perjudicar su trabajo. A continuación, te damos algunas pistas de las cosas que pueden estar afectando el crecimiento y los resultados de tu empresa para que las tengas presente y hacer algo para mejorar.

Ser el que gane siempre. Es común caer en el error de creer que para que tu empresa alcance el éxito debes estar por encima de los demás. Esta es una visión muy antigua y que debe quedar atrás, ya que tu empresa o emprendimiento perfectamente puede convivir con el éxito de la competencia sin necesidad de desplazarla.

Pensar que el dinero es lo de menos. Tener una mala visión del dinero solo hará que tus negocios se estanquen. Aunque parezca superficial debes considerar al dinero como una de las cosas más importantes que harán que tu negocio siga creciendo y sea rentable. La inversión que realices hoy serán los resultados de mañana. Además, con las ganancias que obtengas podrás ayudar a otros generando empleos de calidad y llevando a cabo trabajos de labor social. 

Creer que tu empresa sólo funcionará con tu presencia. Es necesario que te des la oportunidad de delegar y confiar en tu personal, ya que si piensas que tu empresa solo funcionará si tú estás presente, caes en el error de creer que los demás son incompetentes. Lo importante acá es que aproveches la tecnología y desarrolles procesos eficientes que puedan ser manejados de manera óptima por tu equipo de trabajo sin que tengan que depender de ti. 

Tener miedo a crecer. El mundo avanza indeteniblemente y con él la importancia de que las empresas se adapten a los cambios. Si tu objetivo está hacer que tu negocio se expanda, tener miedo no es una opción. Hazles frente a los nuevos retos y rodéate de gente que sea capaz de ayudarte con eso, verás como todo fluye a tu favor. 

Evitar asumir responsabilidades. Por lo general solemos echarle la culpa a factores externos cuando algo no resulta como esperábamos, sin embargo, es necesario llevar a cabo un autoexamen que nos permita reconocer en qué estamos fallando para así actuar y hacer las correcciones pertinentes.

Por: GGBA

Fuente: https://www.entrepreneur.com


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *