El talento humano es el recurso más importante de una empresa y, por ende, el más difícil de mantener. Los colaboradores con más potencial son quienes ofrecen a tu empresa mayores ventajas competitivas para ser rentable, así que no debes permitir perderlos.
Lo realmente complicado es que se trata de personas: no hay fórmula mágica para aumentar, maximizar, optimizar… si esas personas no se encuentran contentas con su entorno, con sus labores y en general con los objetivos de la empresa.
Cuando un empleado renuncia, no debes verlo como una crisis: un cambio personal, reorientación de carrera o quizá una oportunidad económicamente más atractiva lo han hecho tomar la decisión. Pero cuando en menos de tres meses vez a tu plantilla mermar por constantes renuncias, debes tomarlo como una señal de alerta.
Una alta tasa de rotación significa que tu personal no está motivado ni tampoco alineado con los objetivos del negocio, y cualquier otra empresa podría “robártelo”.
Son muchos los factores que inciden en esta situación, la buena noticia es que puedes formarte para gerenciar efectivamente el talento humano, atrayendo y reteniendo al personal clave.
Si estás en esa situación, lee estas claves para lograr que el personal más valioso no te abandone:
1. Cuida tu marca: mientras más sólida sea tu marca, más oportunidades tendrás de atraer y retener al talento que necesitas. Cuando tu empresa gana fama de ser buen empleador, de otorgar grandes beneficios o de ser flexible, más interesados estarán en trabajar contigo. Pero no te quedes solo en el employer branding: debes apoyarte en una cultura organizacional coherente con la imagen que proyectas, pues será lo que en definitiva retendrá a tus colaboradores manteniéndolos comprometidos.
2. Crea un clima laboral estimulante: si bien el sueldo y los beneficios son determinantes a la hora de aceptar un empleo, el ambiente de trabajo es uno de los factores que mayor influencia tienen a la hora de decidir continuar en él. Fomentar la cooperación, generar escenarios de competencia sana y alentar el intraemprendimientos suelen ser tácticas que dan excelentes resultados.
3. Desarrolla la carrera del personal: trazar planes de formación evita que los empleados se sientan estancados, sobre todo en organizaciones pequeñas donde las posibilidades de ascender en la pirámide organizacional son limitadas.
4. Incentiva de manera personalizada: sin duda, un buen estímulo para el empleado es la compensación. Pero, según afirman los expertos, no basta con esta esté acorde a las referencias del mercado: hay incentivos no monetarios que también tienen un peso importante dentro de la percepción que el colaborador tiene de la empresa. Piensa en incentivos personalizados, y de acuerdo a las necesidades y preferencias de cada trabajador, ya que no todos tienen las mismas motivaciones.
5. Optimiza la comunicación: Un empleado se sentirá integrado en la medida en que advierta que sus ideas, opiniones y sugerencias son tomadas en consideración. Crea una cultura de confianza para que todo el mundo se sienta motivado a aportar y, por tanto, comprometidos con los retos empresariales.






