3 Técnicas de relajación que te ayudarán a combatir el estrés – Blog de Empléate
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3 Técnicas de relajación que te ayudarán a combatir el estrés

Diversas son las técnicas de relajación que contribuyen a controlar el estrés. La relajación no se trata solo de tranquilidad o de disfrutar de un pasatiempo, es un proceso en el cual puedes disminuir, de forma significativa, los efectos del estrés en tu mente y cuerpo. Las técnicas de relajación pueden ayudarte a lidiar con el estrés cotidiano, el relacionado con diversos problemas de salud y el dolor.

Aprender algunas técnicas básicas de relajación es sencillo, generalmente son gratuitas o de bajo costo, presentan poco riesgo, pueden realizarse casi en cualquier lugar y el horario de tu preferencia.

Practicar técnicas de relajación te brinda muchos beneficios, como:

  • Mejora de la concentración y el estado de ánimo.
  • Disminuye  la frecuencia cardíaca.
  • Mejora la digestión.
  • Reduce de la presión arterial.
  • Mejora la calidad  del sueño.
  • Disminuye de la frecuencia respiratoria.
  • Mantiene los niveles de azúcar en sangre.
  • Reduce la actividad de las hormonas del estrés.
  • Aumenta el flujo sanguíneo a los músculos principales.
  • Disminuye la tensión muscular y el dolor crónico.
  • Reduce de la fatiga.
  • Disminuye la ira y la frustración.
  • Aumenta la confianza para lidiar con problemas.

Para obtener el mayor beneficio, usa las técnicas de relajación junto con otros métodos de contrarresto positivo, como pensar de forma positiva, buscar el humor, resolver problemas, administrar el tiempo, hacer ejercicio, dormir lo suficiente y acercarte a familiares y amigos que te brinden apoyo.

Te invitamos a explorar estas sencillas técnicas de relajación:

Relajación Autógena. La palabra “autógena” significa que proviene de tu interior. En esta técnica de relajación, usas las imágenes visuales como la conciencia corporal para reducir el estrés.

Es importante que repitas palabras o recomendaciones en tu mente que te pueden ayudar a relajarte y a reducir la tensión muscular. Por ejemplo, puedes imaginar un entorno tranquilo y luego concentrarte en la respiración relajada y controlada, en disminuir la frecuencia cardíaca o en sentir diferentes sensaciones físicas, como relajar piernas y brazos, uno por uno.

Relajación Muscular Progresiva. Esta técnica consiste en tensar lentamente cada grupo muscular y luego relajarlo. Esto te ayuda a centrarte en la diferencia entre la tensión y la relajación muscular. Puedes comenzar a tomar más conciencia sobre las sensaciones físicas.

En este método de relajación, comienzas por tensar y relajar los músculos de los dedos de los pies, y continúas gradualmente hacia arriba, hacia el cuello y la cabeza. También puedes comenzar por la cabeza y el cuello y continuar el trabajo hacia abajo. Contrae los músculos durante unos cinco segundos y luego relájalos durante 30 segundos. Puedes repetir esta rutina de 2 a 3 veces.

Relajación Visual. En esta técnica de relajación, puedes formar imágenes mentales para hacer un recorrido visual hacia un lugar o una situación pacífica y tranquila que hayas vivido. Para relajarte con la visualización, intenta incorporar tantos sentidos como puedas, como el olfato, la vista, el oído y el tacto. Por ejemplo, si te imaginas relajándote en la playa, piensa en el olor del agua salada, el sonido de las olas y la calidez del sol sobre tu cuerpo.

Es recomendable cerrar los ojos, sentarte en un lugar tranquilo, aflojar la ropa ajustada y concentrarte en la respiración. Intenta concentrarte en el presente y tener pensamientos positivos.

Otras técnicas de relajación pueden ser las siguientes:

  • Respiración profunda.
  • Masajes.
  • Meditación.
  • Taichí.
  • Yoga.
  • Biorretroalimentación.
  • Musicoterapia o terapia de arte.
  • Aromaterapia.
  • Hidroterapia.

A medida que aprendes técnicas de relajación, puedes comenzar a tomar más conciencia sobre la tensión muscular y otras sensaciones físicas del estrés. Una vez que sepas cómo se siente la respuesta al estrés, puedes hacer un esfuerzo consciente para implementar una técnica de relajación en el momento en el que comienzas a sentir síntomas de estrés. Esto puede prevenir que el estrés se salga de control.

Recuerda que las técnicas de relajación son habilidades. Al igual que sucede con cualquier habilidad, tu capacidad para relajarte mejorará con la práctica. Sé paciente contigo mismo. No dejes que el esfuerzo que haces para practicar las técnicas de relajación se convierta en otro factor de estrés.

Si una técnica de relajación no funciona, prueba otra. Si ninguno de los esfuerzos que haces para reducir el estrés parece funcionar, consulta con tu médico.

Por: Reiter

Fuente: https://www.mayoclinic.org/es-es/healthy-lifestyle/

Jonatan MoralesJonatan Morales
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